lunes, 6 de mayo de 2013

El viento

El viento nos trae noticias de otros paisajes; arenas e olores de historias lejanas. Él es quien mejor conoce los rostros y las voces, las luchas y los besos, los sufrimientos y las alegrías, las necesidades y las conquistas del pueblo de la tierra.
Sin haber sido invitado, el viento escrudiña los más íntimos rincones de cada hogar, de cada miseria, de cada pasión. Él sabe mejor que nadie de motivos y consecuencias, de sueños y fracasos, de traiciones y pasiones, de verdades y excusas, de las más ocultas tragedias y de cada grito de vida que llega al mundo.
Con sus estremecedores aullidos nos recuerda que a historia transcurre, que el tiempo pasa, que la vida continúa. Con las nubes de polvo que lo acompañan nos informa de realidades distantes, de geografías desconocidas, pero hermanadas por la tierra que nos envuelve.
A veces el viento nos avisa que un manto de vida está llegando, una bendición del cielo que hará surgir el verde, perfumando los sentidos y garantizando el sustento.
Nuestro anciano y siempre nuevo amigo insiste hoy en hacerse presente, anunciando un frío que ya llega, informándonos de que ya está llamando a la puerta de las montañas y los páramos. Hoy el viento se volvió helado. Mañana será duro, tendremos que trabajar mucho para que el invierno no destruya nuestros mejores sueños. No permitiremos que un eterno frío, instalado en el corazón acomodado, extinga para siempre al pueblo de la tierra.

1 comentario:

  1. Anónimo5/09/2013

    Este viento siempre traen buenas noticias tu, P. Carlos, quien con gran celo la seguimiento de a pie de nuestro amado hermano y amigo, el Sr. Jesucristo. Que tu corazón siempre se molestaba en ayudar y acompañar la próxima menos favorecidos. Paz y bien. Lucio Caetano, Belo Horizonte, Minas Gerais, Brasil.

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